Cómo resolver profesionalmente los conflictos de equipo en el trabajo
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Cómo resolver profesionalmente los conflictos de equipo en el trabajo

La mayoría de los líderes piensan que los conflictos son algo malo, los evitan y se sienten incómodos con ellos. Cuando se enteran de un conflicto dentro de sus equipos, pueden ignorarlo o decir: «Discútanlo fuera del trabajo».

Es fundamental darse cuenta de que los conflictos forman parte de nuestra vida personal y profesional. Con una plantilla cada vez más diversa, que abarca múltiples generaciones, géneros, razas y culturas, es inevitable enfrentarse a conflictos en el equipo.

Pero, ¿qué es exactamente un conflicto de equipo?

Se define como el choque de ideas, opiniones o personalidades dentro de un grupo de personas que trabajan juntas. Puede manifestarse de diversas formas, como disputas sobre los plazos de entrega de las tareas, desacuerdos sobre los procesos de trabajo o fricciones debido a la ética personal.

Según un informe sobre conflictos en el trabajo, los directivos dedican más de cuatro horas a la semana a gestionar y resolver conflictos en el lugar de trabajo. Hablamos de una pérdida de productividad en toda la plantilla.

Por lo tanto, tanto si eres un gerente de primera línea como si ocupas un puesto directivo, comprender cómo gestionar los conflictos de manera eficaz es esencial para el éxito del personal y de la organización.

Esta entrada del blog le guía a través de los conflictos en el lugar de trabajo y descubre diversas estrategias de comunicación y habilidades de gestión de conflictos necesarias para una resolución satisfactoria.

Diferentes tipos de conflictos en el equipo

Los efectos adversos de un conflicto en el equipo tienen como resultado interrupciones en el trabajo, fracasos en los proyectos, disminución de la productividad y baja moral del equipo, por lo que no es aconsejable ignorar los conflictos. Los tipos más comunes de conflictos en el trabajo incluyen:

1. Hábitos de trabajo contradictorios

Cada empleado tiene un estilo de trabajo diferente. Aunque la mayoría prefiere colaborar con sus compañeros y trabajar en grupo, a algunos les gusta trabajar solos.

Algunos empleados son puntuales y terminan sus tareas a tiempo, mientras que otros esperan hasta el último minuto para empezar. Estas diferencias pueden causar fricciones en la dinámica del equipo, especialmente cuando hay una meta común que cumplir en un plazo determinado.

2. Choques de personalidad

¿Alguna vez te has preguntado por qué no disfrutas trabajando con algunas personas, por mucho que lo intentes? No te gustan y, a menudo, te alejas físicamente de ellas. La personalidad es la combinación de cualidades o características que conforman el carácter distintivo de un individuo.

Los enfrentamientos por este motivo son muy comunes en el lugar de trabajo y se producen cuando dos o más empleados tienen actitudes, antecedentes socioeconómicos o perspectivas de vida incompatibles.

3. Mala comunicación

Los problemas de comunicación surgen cuando hay una discrepancia entre lo que se escucha o se dice, ya sea entre compañeros de equipo, un empleado o un gerente. Por ejemplo, puede establecer un plazo para que su equipo entregue los informes mensuales los viernes, de modo que usted pueda revisarlos y enviarlos.

Sin embargo, algunos empleados pueden pensar que tienen tiempo hasta altas horas de la noche para cumplir con el plazo, lo que da lugar a retrasos en el trabajo. Este desajuste en los plazos se debe a una mala comunicación.

A veces, los conflictos entre empleados y directivos pueden surgir debido a un auténtico rechazo mutuo. Esto puede provocar que la persona no siga las instrucciones o no dé órdenes claras, lo que conduce a una mala comunicación.

4. Diferencias de liderazgo

Cada uno tiene su propia forma de liderar equipos. Algunos líderes son autoritarios, mientras que otros fomentan la comunicación abierta y son muy inclusivos. No todos los estilos de liderazgo encajan bien con todos los miembros del equipo.

Por ejemplo, en empresas manufactureras con altos riesgos financieros y operativos, un líder que se toma con calma el cumplimiento de los plazos puede crear caos entre los empleados y afectar el rendimiento del trabajo.

Por otro lado, un líder directivo al frente de una agencia de marketing en la que la comunicación abierta es fundamental podría crear un entorno de trabajo restrictivo. Esto podría desalentar los comentarios, la colaboración del equipo y la libertad creativa, lo que reduciría la moral y la calidad del trabajo.

Estadísticas de colaboración de la Universidad de Queens
vía Queens University of Charlotte

5. Acoso y hostigamiento

A pesar de la creciente concienciación, la discriminación en el lugar de trabajo por motivos de edad, raza, creencias religiosas o políticas, discapacidad y características físicas sigue existiendo en gran medida.

Los compañeros de equipo o los directivos que acosan o intimidan a sus colegas o subordinados por estos motivos provocan conflictos y malestar.

Buenas prácticas para resolver conflictos en el equipo

Cuando hay discordia en el lugar de trabajo, afecta a todos. Al mismo tiempo, el viejo dicho «el hierro afila el hierro» representa el lado positivo de la situación.

Cuando se gestionan de forma constructiva, los conflictos en el lugar de trabajo tienen como resultado una camaradería saludable, mejoras en los procesos e innovación. Utiliza las siguientes cinco estrategias de gestión de conflictos para resolver los problemas en el trabajo de forma más eficaz y rápida.

1. Reconozca el conflicto y comuníquelo a su equipo.

¿Conoce a dos compañeros de equipo que llevan varias semanas discutiendo por una tarea concreta? Es posible que este problema se resuelva por sí solo. Pero es hora de intervenir cuando eso no ocurre y se ve cómo está afectando al progreso del proyecto y a otros miembros del equipo.

Haz saber a todos que reconoces la existencia del desacuerdo o la tensión y que se trata de un problema que hay que resolver de forma colaborativa, no una batalla que hay que ganar.

2. Identifica el problema subyacente y practica la escucha activa.

Averigüe qué está alimentando el desacuerdo entre sus empleados. ¿Hay estilos de trabajo incompatibles en juego? ¿Están discutiendo sobre un cliente que se ha incorporado recientemente? ¿Se trata de un caso de acoso o discriminación en el lugar de trabajo?

Escucha a ambas partes para obtener una primera impresión de cuál es el quid de la cuestión. A continuación, realiza reuniones por separado con ambos empleados y pregúntales qué les preocupa, si tienen alguna prueba de por qué creen que la otra persona tiene la culpa y cuál podría ser la mejor solución para seguir adelante.

También debes recordar que ambos empleados pueden tener percepciones diferentes sobre el conflicto. Por eso tratamos los conflictos de forma objetiva y no hacemos suposiciones, especialmente si circulan rumores.

3. Realice su investigación y busque soluciones beneficiosas para todas las partes.

Cuando hayas escuchado ambas versiones de la historia y hayas tomado notas sobre el conflicto, investiga la situación por ti mismo. Evita emitir juicios prematuros basados en la conversación inicial y mantén tus prejuicios al margen.

Para una resolución objetiva, revise las políticas de la empresa en el manual del empleado. Cíñase a las normas básicas comunes que todos los empleados deben seguir en todo momento, de modo que pueda abordar el problema sin involucrar ninguna subjetividad.

Por ejemplo, si el manual aconseja iniciar una comunicación directa entre los empleados en conflicto, programa una breve reunión de mediación.

Establece una agenda clara para abordar el conflicto de horarios y anima a ambos empleados a expresar sus preocupaciones y a escucharse mutuamente.

Si han estado discutiendo sobre la programación de turnos que se superponen con plazos críticos de proyectos, la mediación puede ayudarles a identificar un compromiso, como alternar prioridades para ajustar los cronogramas.

Ten en cuenta que no siempre necesitarás un manual para resolver un conflicto y que es posible que puedas aplicar tus habilidades para la resolución de conflictos de forma natural.

4. Documente la incidencia y haga un seguimiento periódico durante un periodo.

Incluso si ambos empleados han acordado una solución, hay algunos pasos más que dar antes de dar por terminado el trabajo. Consulte con ellos en el plazo de una o dos semanas para ver cómo ha progresado la situación. Esto demuestra que usted se ha comprometido a supervisar el asunto hasta el final.

Además, así todos sabrán que los desacuerdos dentro del equipo no se agravarán ni se ocultarán bajo la alfombra. Esto les permitirá tomar ciertas precauciones y construir una relación de trabajo más amistosa con sus compañeros.

Y lo que es más importante, documente el conflicto en cuestión. Considere la posibilidad de anotar información objetiva, como por ejemplo:

  • Partes implicadas en el conflicto
  • Fecha, hora y ubicación del conflicto
  • Descripción del conflicto (solo hechos)
  • Testigos y sus cuentas
  • Cualquier comunicación relevante que haya conducido al conflicto.
  • Acciones realizadas por cada parte durante el conflicto
  • Resultados inmediatos del conflicto
  • Cualquier intento de resolución realizado en ese momento
  • Impacto del conflicto en las operaciones o la moral del lugar de trabajo
  • Pasos tomados por la dirección tras la incidencia

Hacerlo es fundamental para proporcionar una base objetiva para la resolución, garantizar un trato justo a ambos empleados y protegerse contra la responsabilidad legal. También ayuda a identificar patrones, mejorar las políticas del lugar de trabajo y respaldar la toma de decisiones para medidas disciplinarias con el fin de evitar conflictos futuros.

5. Establece expectativas y sé transparente con una comunicación proactiva.

Crear una cultura de empleados comprometidos que se respeten mutuamente y trabajen bien juntos es una prioridad como líder. Fomente un ambiente de empatía en el que todos se sientan comprendidos y valorados, incluso cuando surjan desacuerdos.

Para ello, debes gestionar las expectativas en términos de lo que esperas de los demás y lo que ellos esperan de ti. Expresa claramente lo que necesitas de tu equipo o viceversa. El software de gestión de proyectos, ya sea de pago o gratuito, puede ser de gran ayuda en este sentido.

El software de gestión de proyectos ClickUp, por ejemplo, facilita la planificación y la priorización, y ofrece visibilidad de todos los detalles del proyecto y de cómo se alinean con las metas de la empresa.

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Gestiona todo el flujo de trabajo de tu organización en una única plataforma con ClickUp.

Genera subtareas automáticamente basadas en las descripciones de las tareas, resume los hilos de comentarios con ClickUp Brain y escribe actualizaciones de forma autónoma.

Crea y colabora en tareas con ClickUp Docs y comparte las actualizaciones con todos o de forma privada a través de ClickUp Chat View. De esta manera, podrás alcanzar rápidamente un consenso y lograr progreso en tus proyectos con claridad entre todos los compañeros de equipo.

Vista de chat de ClickUp
Utiliza ClickUp Chat para simplificar la comunicación con tu equipo.

Cuando todo está a la vista, en una sola plataforma, resulta más fácil para ti y para el equipo comunicarse de forma abierta y libre, resolver los conflictos a medida que surgen, cumplir los plazos y terminar los proyectos rápidamente.

El rol de la cultura organizativa en la resolución de conflictos

La cultura organizativa se refiere a los valores, creencias, comportamientos y prácticas compartidos que guían e informan las acciones de la plantilla.

Influye en qué comportamientos y resultados son aceptables en una empresa y define cómo los empleados manejan los conflictos.

Por ejemplo, algunos ejemplos de culturas pueden apoyar un estilo de compromiso o negociación en el que los empleados hacen concesiones para llegar a un terreno común. Por el contrario, otras pueden utilizar un estilo complaciente en el que una parte cede a las demandas de la otra por preocupación.

La cultura organizativa también indica qué problemas o situaciones pueden provocar un conflicto y cómo se clasifican.

Por ejemplo, algunas culturas pueden hacer hincapié en los conflictos orientados a las relaciones, como los enfrentamientos sobre valores o emociones, mientras que otras pueden ver desacuerdos sobre recursos, métodos o prioridades contrapuestas.

Efectos en la contratación y el empleo

Una cultura sólida y saludable es el motor de ejecución de una empresa, lo que la convierte en su activo más valioso. Esto se ve respaldado por el hecho de que el 65 % de los empleados considera que la cultura organizativa es una de las principales razones por las que permanecen en sus puestos de trabajo.

Naturalmente, el proceso de selección de personal es una oportunidad crucial para reforzar o evolucionar gradualmente la cultura organizativa mediante la selección de personas que encarnen sus valores actuales o aporten nuevas perspectivas deseadas.

Los conflictos pueden resultar de desajustes entre los valores del empleado potencial y los de la empresa, y de una comunicación poco clara de las expectativas culturales durante la contratación.

La importancia de una comunicación eficaz en la gestión de conflictos en el equipo

La comunicación en la gestión de conflictos sirve como medida preventiva contra la escalada y como herramienta para la resolución.

Te ayudará a obligar a las partes en conflicto a aclarar malentendidos, transmitir sus puntos de vista y llegar a un término medio, lo que dará como resultado una colaboración eficiente en el lugar de trabajo.

A continuación, te presentamos algunas técnicas y consejos comunes que puedes aplicar para resolver conflictos en tu equipo:

  • Anime a todas las partes a compartir sus puntos de vista de forma estructurada, asegurándose de que todos los empleados tengan la oportunidad de hablar sin interrupciones. Prepare el terreno para un diálogo abierto.
  • Actúa de forma neutral durante las discusiones, aleja la conversación de las culpas y dirígela hacia el entendimiento y la resolución. Haz preguntas perspicaces, fomenta la reflexión y el aprendizaje, y ayuda a los empleados a considerar diferentes perspectivas.
  • Introduce el enfoque «relacional basado en intereses» (IBR) para la resolución de conflictos, que se centra en separar a las personas del problema y trabajar juntos para encontrar y resolver el problema subyacente.
  • Anime a pasar de obsesionarse con las quejas del pasado a pensar en posibles soluciones, evaluar los pros y los contras de cada una y decidir un plan de acción que responda a las necesidades y preocupaciones de todos los involucrados.

Habilidades de liderazgo en la resolución de conflictos en el equipo

Aprender a resolver conflictos es esencial, independientemente de tu cargo en el trabajo. Como líder, se espera que actúes como mediador y facilites debates que permitan a todas las partes expresar sus preocupaciones sin temor a represalias.

Por lo tanto, debes desarrollar y perfeccionar un amplio conjunto de competencias. A continuación te explicamos cómo:

  • Sé hábil tanto para expresar tus pensamientos con claridad como para escuchar activamente a los demás. Presta atención a lo que se dice y a cómo se dice, incluyendo las señales no verbales, como el lenguaje corporal y el Tono de voz.
  • Comprenda y reconozca las emociones de los miembros del equipo para navegar por las complejidades de la dinámica humana. Esto requiere un profundo nivel de conciencia de uno mismo y la capacidad de gestionar sus propios sentimientos, especialmente en situaciones estresantes.
  • Marque la pauta tratando a todos los miembros del equipo con dignidad, independientemente de sus opiniones o estado. Fomente la diversidad de opiniones y anime a todos a contribuir a los debates.
  • Asiste periódicamente a programas de formación y talleres para equiparte con las herramientas necesarias para gestionar eficazmente las disputas. Además, solicita comentarios a compañeros y mentores en un espacio similar y mantente informado sobre las últimas investigaciones y teorías que proporcionan valiosos conocimientos y estrategias para lidiar con las disputas en el equipo.

Los conflictos en el equipo son naturales, por lo que también debe serlo su resolución como gerente/líder de equipo.

A nadie le gusta la tensión y la incomodidad que surgen cuando los compañeros de equipo chocan. Estos conflictos minan la productividad, degradan la calidad del trabajo y estresan la vida diaria en la oficina.

En última instancia, su dedicación a la resolución de conflictos desempeña un rol fundamental. Las disputas en el equipo solo persistirán con la intervención activa de los gerentes o líderes del equipo y un interés genuino en cultivar un ambiente armonioso.

La clave está en arremangarse y adoptar un enfoque amistoso y práctico para la resolución de conflictos.

Además, el uso de las plantillas de planes de comunicación y las herramientas de colaboración remota de ClickUp puede ser fundamental para mantener la coordinación y evitar malentendidos relacionados con las tareas de trabajo.

Empieza con ClickUp. Regístrate gratis y minimiza la posibilidad de que surjan conflictos en el equipo.

Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Cómo se resuelven los conflictos en un equipo?

Como líder, puedes resolver conflictos de manera eficaz siguiendo cinco pasos:

  • Reconozca que existe fricción entre algunos de sus empleados, lo que perjudica la moral del equipo.
  • Tómese el tiempo necesario para averiguar exactamente qué está pasando y reúna a las partes implicadas para discutirlo.
  • Decida una solución que funcione para ellos y póngala en práctica.
  • Realice un seguimiento periódico para asegurarse de que no vuelvan a surgir los mismos conflictos y que el equipo pueda superarlos y seguir adelante.

2. ¿Cuáles son las cinco estrategias para la resolución de conflictos?

Las cinco estrategias de resolución de conflictos incluyen:

  • Ser complaciente cuando una de las partes cede a los deseos de la otra.
  • Evitar, cuando las personas ignoran o se retiran por completo de un conflicto.
  • El compromiso, que ayuda a encontrar una solución que beneficie al equipo en su conjunto y no favorezca a nadie en particular.
  • Colaborar, lo que significa trabajar con otros para alcanzar una solución mutuamente aceptable.
  • Competir, cuando se gana el argumento, es la meta principal de una de las partes implicadas.

3. ¿Cuál es la mejor herramienta para gestionar conflictos?

El software de gestión de proyectos ClickUp mantiene a los equipos en sintonía, lo que les permite trabajar hacia la misma meta sin fricciones. Cuando existe una comunicación sólida entre los miembros del equipo y se dispone de una herramienta para gestionar lo que hace cada uno, los conflictos se mantienen a raya o se reducen significativamente.